Esta escultura representada por dos manos y denominada La Defensa de Cullera, está erigida sobre un maravilloso mirador cara al mar Mediterráneo. Esta ubicación tiene un interés estratégico para la defensa costera, ya que es la única elevación costera entre Denia y Oropesa, lo que proporciona un lugar con gran visibilidad.
Antiguamente, en este punto había una torre de vigía de unos 10 metros de altura. Construida en el siglo XVI, se ordenó para la defensa de la población ante la piratería.
En el siglo XX, durante la Guerra Civil Española, el ejército republicano construyó bajo su suelo un refugio militar que aún se conserva y está en proceso de rehabilitación.
Como el mirador ha funcionado siempre como defensivo, se erigió esta escultura como símbolo de defensa de Cullera. Una mano de mujer y otra de hombre. Juntas intentan parar cualquier daño a su ciudad.