La escultura el dragón guardián de la puerta, situada en Benifairó de la Valldigna, representa a un ser mitológico en todo su esplendor. Este ha sido representado en muchas leyendas, incluida la de Sant Jordi, por ser la unión de la fuerza y la sabiduría.
Sus 4 metros de alto por 5 metros de ancho con la cola y las alas recogidas lo convierten en un símbolo imponente.
Esta escultura sirve de puerta de entrada al taller, lugar en el que cuento con mi exposición. Posee un ocultismo que simboliza el máximo poder terrenal que se puede tener. Si pasas a visitarlo, puedes intentar averiguar cuál es.