Esta escultura se encuentra ubicada en CV50, a su paso por Tavernes de la Valldigna, en el cruce de Borderia. Se trata de un homenaje a los carros y los caballos que se utilizaban antiguamente.
A principios del siglo XX, el cruce de Borderia era el enlace entre Valencia, Alicante y el interior hacia Albacete. El punto de encuentro de los carros que transportaban mercancías se hacía allí. Intercambiaban la mercancía según el destino a dónde iban. Allí, los trabajadores aprovechaban para socializar y los animales para descansar.
A esta escultura se le dió forma debido a que en aquella época, Tavernes de la
Valldigna era la población con mayor número de carros censados.
Todo un recuerdo para el añorado transporte de los carros.